Cómo cuidar sus joyas de plata
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Cómo cuidar sus joyas de plata
La plata es uno de los materiales más bellos del mundo, y uno de los más nobles. Con unos cuidados básicos, una pieza de joyería de plata bien elaborada perdurará no solo toda una vida, sino varias. Las piezas de Spratling Silver que hoy forman parte de colecciones de museos tienen casi un siglo de antigüedad y siguen siendo deslumbrantes. Eso no es casualidad. Es el resultado de buenos materiales, buen oficio y buen cuidado.
A continuación encontrará todo lo que necesita saber para mantener su plata en su mejor estado.
Por qué se oxida la plata
El deslustre es una reacción química natural, no una señal de mala calidad. Cuando la plata entra en contacto con compuestos de azufre presentes en el aire —procedentes de la contaminación, de ciertos alimentos, del caucho e incluso de algunos tejidos—, se forma sulfuro de plata en la superficie. Esto se manifiesta como un oscurecimiento o un tono amarillento del metal, que avanza hacia el gris y finalmente al negro si no se atiende.
La buena noticia: el deslustre es enteramente superficial. No daña la plata que hay debajo. Y como Spratling Silver emplea plata esterlina .950 —que contiene menos cobre que la plata esterlina .925 estándar—, se oxida más lentamente que la mayoría de las joyas de plata que encontrará. Un mayor contenido de plata significa menos metales reactivos en la superficie.
Cierto grado de oxidación es, de hecho, deseable. La pátina oxidada en las zonas hundidas de los diseños geométricos de Spratling es intencional: crea el contraste y la profundidad que hacen que los diseños se aprecien con tanta claridad. Conviene preservar esa pátina mientras se mantienen brillantes las superficies en relieve.
Cuidado diario: lo esencial
Lo más eficaz que puede hacer por sus joyas de plata es también lo más sencillo: usarlas. Los aceites naturales de la piel ayudan a mantener la plata pulida y a frenar la formación del deslustre. Las piezas que permanecen guardadas en un cajón se oxidan más rápido que las que se usan con regularidad.
Después de usarla, pase rápidamente por su pieza un paño suave y seco —lo ideal es un paño de microfibra o un paño para pulir plata—. Esto retira los aceites de la piel, el sudor y cualquier residuo antes de que tenga ocasión de reaccionar con el metal. Le toma diez segundos y, con el tiempo, marca una diferencia notable.
Métodos de limpieza
Pulido con paño suave
Para un deslustre ligero y el mantenimiento de rutina, basta con un paño para pulir plata. Emplee pasadas suaves y rectas en lugar de movimientos circulares: el pulido circular puede crear finas rayaduras que con el tiempo opacan la superficie. Trabaje siguiendo el sentido de cualquier textura de la pieza.
Jabón suave y agua
Para las piezas que requieren una limpieza más a fondo, funcionan bien el agua tibia y una pequeña cantidad de jabón lavavajillas suave. Utilice un cepillo de cerdas suaves —un cepillo de dientes viejo es perfecto— para trabajar con delicadeza la solución sobre las zonas texturizadas o las hendiduras. Enjuague a conciencia con agua limpia y seque por completo con un paño suave. Nunca deje la plata húmeda; pueden formarse manchas de agua y la humedad acelera el deslustre.
Pasta de bicarbonato de sodio
Para un deslustre más marcado, puede resultar eficaz una pasta de bicarbonato de sodio y agua. Mezcle hasta lograr una consistencia espesa, aplique con un paño suave y frote con suavidad. Enjuague a conciencia y seque por completo. Emplee este método con moderación: el bicarbonato es ligeramente abrasivo y puede afectar las superficies de alto pulido si se usa con demasiada energía.
Qué evitar
Algunos métodos populares para limpiar la plata pueden dañar la joyería fina. Evite la pasta de dientes: es más abrasiva de lo que parece y puede rayar las superficies pulidas. Evite los limpiadores comerciales de inmersión en las piezas con oxidación intencional (como la mayoría de los diseños de Spratling): eliminan toda la pátina sin distinción, incluido el oscurecimiento de las zonas hundidas que forma parte del diseño. Evite los limpiadores ultrasónicos en piezas con piedras, incrustaciones de madera u otros materiales combinados.
Lo que sí y lo que no
LO QUE SÍ:
- Use su plata con regularidad: es la mejor manera de mantenerla pulida
- Limpie las piezas con un paño suave después de usarlas
- Guarde cada pieza por separado para evitar rayaduras
- Retire sus joyas antes de nadar, bañarse o lavar los trastes
- Póngase las joyas después de aplicarse perfume, loción y fijador para el cabello, no antes
- Guárdelas en un lugar fresco y seco, lejos de la luz solar directa
- Utilice tiras o bolsitas antideslustre en su joyero
LO QUE NO:
- No exponga la plata al cloro: las albercas, los jacuzzis y los limpiadores a base de blanqueador resultan especialmente dañinos
- No use plata en la regadera ni mientras nada en el mar
- No se aplique perfume, fijador o loción mientras lleva puesta la plata
- No guarde la plata en ligas de caucho ni en cajas forradas de caucho: el caucho acelera el deslustre
- No guarde varias piezas sueltas juntas, donde puedan rayarse entre sí
- No utilice materiales abrasivos ni productos químicos agresivos
- No deje la plata húmeda después de limpiarla
Consejos para guardarla
La manera en que guarda la plata importa tanto como la manera en que la limpia. El entorno ideal de almacenamiento es fresco, seco y con bajo contenido de compuestos de azufre. Algunas opciones prácticas:
Bolsitas individuales: Las bolsitas de tela suave —de franela o de paño antideslustre— son ideales para cada pieza. Evitan las rayaduras y frenan el deslustre al limitar la exposición al aire.
Tiras antideslustre: Las pequeñas tiras de carbón activado o de papel antideslustre que se colocan en el joyero absorben los compuestos de azufre del aire y frenan considerablemente la formación de deslustre en todo lo que se guarda cerca.
Recipientes herméticos: Para las piezas que no usará durante un periodo prolongado, un pequeño recipiente hermético o una bolsa con cierre hermético junto con una tira antideslustre resultan sumamente eficaces.
Cuidado especial: materiales combinados
Algunas piezas de Spratling Silver incorporan materiales más allá de la plata: incrustaciones de madera, piedras semipreciosas u otros elementos orgánicos. Estos exigen consideraciones adicionales:
Incrustaciones de madera: Manténgalas alejadas de la exposición prolongada al agua. Limpie con cuidado las partes de plata, evitando remojar la madera. Un tratamiento ocasional de la madera con una pequeña cantidad de aceite mineral puede prevenir que se reseque y se agriete.
Piedras: La mayoría de las piedras semipreciosas son resistentes, pero algunas (la turquesa, el coral, la malaquita y otras piedras porosas) son sensibles a los productos químicos e incluso al agua. Limpie estas piezas con un paño apenas húmedo y séquelas de inmediato. Evite por completo los limpiadores de inmersión.
Perlas: Si su pieza incorpora perlas, trátelas con especial cuidado: son orgánicas y sensibles a los ácidos, a los perfumes e incluso a la transpiración. Límpielas después de cada uso.
Cuándo recurrir a una limpieza profesional
La mayor parte del cuidado de la plata puede atenderse en casa. Pero hay situaciones en las que conviene la atención profesional: un deslustre considerable que los métodos caseros no han resuelto, piezas con mecanismos complejos (broches, bisagras) que requieren lubricación, o piezas que han sufrido daños y necesitan reparación.
Spratling Silver ofrece un servicio de reparación y restauración para las piezas de nuestro taller. Ya sea que su pieza necesite un nuevo pulido, el reemplazo de un broche o un trabajo más a fondo, nuestros plateros de Taxco pueden devolverla a su estado original. Conozca más sobre nuestro servicio de reparación.
Con el cuidado adecuado, su pieza de Spratling Silver lo sobrevivirá, y merecerá ser heredada. Explore nuestra colección completa para encontrar su próxima reliquia.